Quien no ha visto alguna pelÃcula, donde el delincuente escapa de alguna autoridad, y se ve atrapado en alguna calle sin salida, bueno en Madrid (Viajes Madrid), se encuentra y es bueno atreverse a entrar.
Si bien, la modernidad aplana a la ciudad, y sus habitantes volviéndolo todo chato e igual para el común de la sociedad, sobre todo para el que vive en dicha ciudad. Pero resulta muy distinto para aquella personas que viajan y somos los turistas.
Cámara en mano, mochila con algunas pertenecientes, y a caminar la ciudad, en busca de callejones. Las edificaciones con mayor edad, son las encargadas de crearlos. Algunos tienen salida por sus extremidades, y son ideales para la realización de ferias.
Poco a poco vamos conociendo por nuestro propia experiencia la historia de este hermosa paÃs.Â
Otros en cambio, son como pasillos con final, y su utilización no es del todo agradable, quizás por los vecinos para alojar residuos, o aparcamientos de autos, cuyo sus dueños se encuentran próximos al mismo.
Precaución
No es recomendable surcarlos de noche, debido a que la visión de reduce, y podemos ser atacados por alguna persona de mal vivir. Sobre todo cuando somos turistas y no conocemos bien el lugar.
Los callejones utilizados con fines comerciales como ferias, son muy agradable. En las mismas se puede encontrar artesanÃas, ropa de segunda clase, collares, cuadros, pulseras, vasos de madera calada, platos con dibujos, y ademases, un lindo paseo no del todo conocido como punto turÃstico.
Una caracterÃstica
Los precios son accesibles, y se tornan ideales para realizar algún obsequio en épocas de crisis a algún familiar que deseamos al volver hacÃa nuestro destino habitable.
Bueno caminante no hay camino hasta camino al andar, asà que a recorrer la ciudad con los ojos abiertos en busca de detalles provisto por la ciudad.
